Antecedentes. Hemos inaugurado la apertura de esta mesa de efectivo en vivo hace tanto como media hora y como en muchas otras ocasiones dio indicios de perfilarse como ajustada para luego virar y mostrar su verdadera naturaleza: la mayoría de sus integrantes resultaron ser sueltos.
Cartas. En el ciego grande 3 de picas y 3 de trébol.
Acción. De p1 a p6 van al mazo y p7 mx4: $40. El ciego chico foldea.
Números. Pozo: $55. Para ver: $30. Chances: 1,8:1.
Pregunta. ¿Ven, reviran o van al mazo?
Análisis. Descartaremos revirar. Tenemos más o menos en claro cuáles son las cartas para revirar y un par de tres, claramente, no cumple los requisitos. La verdadera disyuntiva está entre ir a mazo o ver hasta ahí.
Analicemos las virtudes y defectos de cada una de las opciones antes de escoger.
Virtudes: un par de tres no es un gran juego, pero al menos es un par. Lo más probable es que él tenga dos cartas desiguales, y por lo tanto, larga en inferioridad de condiciones.
• El pie es la posición habitual de robo. Podríamos tomar su envite casi como una rutina, especialmente cuando viene de un jugador suelto.
• De ver, cerraremos las acciones: no hay otros involucrados en el pase.
• En una mesa de efectivo no es necesario jugar tan ajustado. Basta con ir al bolsillo y reponer los $30 cuando se nos antoje para mantener el stack inalterado.
• Si por una de esas casualidades vuela un 3 en el flop, cabe la posibilidad de estaquear/o (hacerse íntegramente de su stack).



